Qué mal está el tema






Eso a mí no me pasa, je, je. Pero es porque en mi trabajo se viaja mucho y nos conocemos de sobra las compañías de alquiler. Si que tengo que reconocer que tuve un principio de duda, y por un momento llegué a pensar que quizás sería una nueva compañía de bajo coste, pero pronto desestimé la idea.



Y es que esto de fornicio está un tanto complicado. Los adolescentes, parece que lo van superando, pero para los cuarentañeros (sí, ahora se dice así) el tema está un tanto duro. Y esto lo sé por propia experiencia y por lo que me cuentan los amigos. Y ya se sabe, como en el parchís, un hombre se come una y cuenta veinte, así que a lo poco le aplicamos el factor de descuento y nos quedamos en la nada.



¿Y de quién es la culpa? Pues para los hombres está claro que son ellas, que si son una estrechas, demasiado exigentes, melindrosas…y para vosotras, no existe otro culpable que los hombres, que si somos poco románticos, que si no atendemos a vuestras necesidades, que si sólo buscamos una cosa… y es que parece que hombres y mujeres estamos condenados a no entendernos. Pero en lo que creo que coincidimos ambas partes es en que la literatura y el cine han hecho mucho daño. Hollywood, ¡te declaro culpable!



Todo hombre de mediana edad recuerda “Instinto básico”, ¡la de vídeos que se habrán estropeado intentando parar la cinta en el “descruce” de piernas!, je, je. Y esto nos llevó a imaginar que todo el monte era orégano y que nos íbamos a encontrar una tía como Sharon Stone a la vuelta de la esquina. Y es que la mujer tenía todo lo que un hombre pudiera desear. Viciosa, guapísima, con mucha pasta, un deportivo que te cagas, vestidos sexys de marca... Además de viciosa y bisexual, con una novia tan buena como ella. Creo que en los sueños eróticos de muchos todavía está que le invitaran a unirse a la fiesta. Con un panorama así, la cajera del Lidl, con su uniforme anti lujuria, unas raíces negras de 5 cm y un bonobus como medio de transporte, no excita lo más mínimo.



Si, ya sé que me diréis, pero la muy puñetera se cargaba a sus amantes con un punzón de hielo. Ya, ya los sabemos todos, pero como en España somos más de los cubitos de la gasolinera, este riesgo lo tenemos controlado.



Otra peli que también nos ha despistado ha sido “Acoso” Esa en la que Demi Moore acosaba a un pobrecito Michael Douglas. También tiene guasa la cosa, el bueno de Michael, adicto al sexo en la vida real y menudos papeles que le dan. Yo en este caso siempre me imagino la versión española, con José Luis López Vázquez y Gracita Morales “Señorito, ¿le preparo un whisky on the rocks?”. En el mundo real, las posibilidades de que te acose un tía buena como Demi, son más escasas que las de encontrar trabajo de probador de hamacas o el de inspector de nubes que buscaba ZP.



Entre las pelis que han llenado de pájaros la cabeza de las chicas, tenemos “Top gun”, aunque lo que voy a decir a continuación nos vale también para cualquiera de la saga de instinto básico, porque el bueno de Tom parece que duerme en formol. A qué chica no le sedujo ese guaperas con uniforme militar, gafas y chupa de piloto, que cuando no está a los mandos de un F-18 está pilotando su moto deportiva (recordad, ya quedó demostrado, que mejor un opositor a notarías que un motero). Y por qué os mola tanto Tom Cruise y no el barrendero de vuestro barrio, a fin de cuentas él también viste de uniforme, las ordenanzas municipales no le prohíben llevar gafas de sol y también va a los mandos de un vehículo de dos ruedas. Ya me gustaría a mí ver si Tom Cruise ligaba tanto siendo dependiente en la sección de tallas grandes de El Corte Inglés. Y es que una característica común a todos los seductores del celuloide, es que tienen profesiones muy guays, el que no es piloto, es agente secreto, asesino a sueldo, deportista de élite, aventurero, multimillonario…y así el carnicero de tu barrio, ponerte, ponerte … no te pone nada, aparte de la compra de la semana.



Para las que os gustan los hombres con clase, recordareis “Pretty woman”. Pero si un madurito buenorro, bien trajeado y conduciendo un cochazo se os acerca por la calle, yo os recomendaría dos cosas: o bien que sonriáis para salir monas en la cámara oculta o que agarréis bien el bolso porque se trata de un estafador. Tampoco ha ayudado a daros un baño de realidad “Una proposición indecente”, esa en la que Robert Redford suelta 1 millón de dólares por una noche de pasión, ¡pero si la mayoría pagaríais por ello! Y mientras tanto, despreciando los piropos del albañil de la obra de enfrente, esperando que llegue Robert con su proposición insistente, o indecente.



No me gustaría dejar sin mencionar “Thelma y Louise”. Pero las posibilidades  de encontrar a un jovencillo Brad Pitt haciendo autostop por la carretera por la que circuláis, son ciertamente remotas. Yo, no es que me fije mucho, pero pocos autoestopistas veo últimamente, y cuando lo hay, son quinquis con rastas con su cuadrilla de piojos incluidos.



Y así podríamos seguir horas y horas, esas románticas de Bridget Jones o Love actually, la picantona de las 50 sombras de Grey (ni sé de qué va, dicen que el público objetivo son adolescentes cachondas o premenopáusicas y yo no soy ninguna de ambas) la lacrimógena de Ghost, Titanic ¡Dios mío, pero si  de tanto amor casi reflotan el barco!…Pero todas ellas nos alejan de la cruda realidad. Así que chicos y chicas de España. Dejémonos de películas y pongamos los pies en el suelo, que aunque la realidad supera a la ficción, nunca en estos casos.



Y si alguna vez tenemos una compañía de alquiler de coches llamada “Fornicar”, que sea conocida por tener bien cómodos los asientos traseros.